viernes, 21 de agosto de 2009

Pocos buenos amigos...y alguno que perdí.

Hacía tiempo que no vivía un verano tan intenso y movido como el actual, sin parar por casa y con cambios en mi vida. Lo mejor que tiene el verano es que invita a salir por ahí con los amigos, casi te obliga.

Es muy fácil hacer colegas o incluso amigos...pero amigos de verdad, se cuentan con una mano. Además, no se pueden hacer de un día para otro, no los puedes buscar...surgen, normalmente en los malos momentos o cuando notas que esa otra persona es de las pocas que te escucha cuando tienes problemas y que le importa lo que le cuentas, además, hay cosas que aunque no sepas por qué, solo acabas contando a ese limitado número de personas. Es difícil asimilar la pérdida de una relación así, aunque haya detalles por parte de la otra persona que indiquen que ya no eres "uno de sus mejores amigos", uno siempre intenta engañarse buscando justificación en los actos de la otra persona, pero llega el día en que no hay justificaciones que valgan y toca asimilar la realidad. Perder a un "mejor amigo" es como perder una parte de uno mismo, es perder algo que has ido creando con el tiempo y que ha formado parte de ti condicionándote la vida, cambiándola. Mi vida no sería la misma sin todo lo que he vivido y con quien lo he vivido y hay personas que pasan por tu vida y la cambian y personas que no.

Por suerte, también me ha tocado vivir el extremo contrario, no hay nada más gratificante que encontrarte con uno de esos "mejores amigos" tras un tiempo y tener la sensación de que el tiempo no ha pasado, que eres capaz de reirte a gusto y de sin darte cuenta, que sea la primera persona a la que le cuentas algo que te ronda la cabeza.

jueves, 20 de agosto de 2009

El regreso...

...y no me refiero a la actualización del blog, que también. Han tenido que pasar casi 5 meses para que por fin pudiera volver a pisar el estadio. 5 meses de seguir los partidos por la radio o enterándome del resultado por SMS, 5 meses viendo los resúmenes sin haber visto antes el partido completo...que sensación más rara, 5 meses sin poder disfrutar de un partido desde mi fila 24, asiento 7.

Tuvo que ser un 11 de agosto, noche calurosa (para algo era agosto), cuando tras salir apresuradamente del trabajo disfruté de los últimos 30 minutos del Elche 4 - Tenerife 1. Un día antes, al ir a renovar mi abono (como el DNI pero más importante) ya pude quitarme la espinita de pisar el estadio. Entre pisar el estadio el día 10 y ver 30 minutos el día 11 ya conseguí aliviar parte de mi "mono", pero aún necesitaba ver un partido completo y lo que ello conlleva: salir de casa 35 minutos antes del comienzo del partido rumbo al estadio, aparcar, sacar el abono, entrar por el vomitorio y contemplar el gran estadio que tenemos mientras me dirijo a mi asiento de toda la vida. Luego ver poco a poco como los jugadores calientan hasta que faltan 10 minutos...ahí ya comienza lo bueno, saltan al campo al tiempo que suena el himno y luego, fútbol.

Pese a todo el tiempo que llevaba sin ver un partido, la sensación que tuve fue como si el tiempo no hubiera pasado, como si nunca me hubiera ido porque nada había cambiado desde que me fui, no extrañaba nada por la misma razón que uno no extraña su casa cuando vuelve, fue como volver a casa...fue volver a casa.

 
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